|
Riad
Riad es un verdadero oasis en el desierto, rebosante de cultura, historia, una exquisita arquitectura exótica y opulencia que deleita a cualquier visitante, con múltiples tiendas y atractivos lugares para recorrer.
Sin embargo, en ningún lugar son las contradicciones de la moderna Arabia Saudita más evidentes que en Riad. Vistas desde lejos, las impresionantes torres modernas crecen como la espuma por encima del desierto y los camellos. En medio de los nuevos y lujosos Chevrolet y Lotus, la Mutawwa'ah (policía religiosa) se apresura a instar a los ciudadanos a la oración.
Aunque muchos consideren esta capital como un lugar prudente, cauteloso y sobrio, también es cierto que cuenta con atractivos hoteles, fabulosos restaurantes, acogedoras cafeterías y centros comerciales, antiguos monumentos y cautivantes paisajes de oasis y desierto.
Brillante como una piedra preciosa bajo el fuerte sol del desierto, Riad es una mezcla compleja de dualismos que intriga al intrépido viajero. Una moderna metrópoli de vanguardia que con valentía mira hacia el futuro, al mismo tiempo que es una ciudad firmemente arraigada en las tradiciones de su pasado histórico.
Para alojarme elegí el Holiday Inn Olaya, estratégicamente ubicado en la zona de negocios. La atención es impecable y las habitaciones son amplias y confortables, equipadas con televisión por cable, aire acondicionado, escritorio y calentador de café y té.
Riad es una ciudad bastante compacta, y la mayor parte de ella se puede ver a pie, excepto durante el calor intenso del verano. El casco antiguo es la sección favorita, ya que se ha mantenido relativamente sin cambios durante siglos.
Una vez allí asegúrate de ver la Fortaleza Musmak, Qasr al Hukm (palacio de gobierno), la Gran Mezquita (a menudo llamada Jami) y alguno de los muchos mercados, especialmente el dorado, que es muy animado.
El Museo Nacional, que abarca la historia de la civilización en la Península Arábiga, junto con otros museos como el Museo de Arqueología y Etnología, el Museo del Folclore y el Museo del Rey Faisal - que exhibe la historia de la familia real junto con enjoyadas espadas y otros tesoros -, son lugares que no puedes dejar de visitar.
Entre los palacios no dejes de ver el Qasr al Murabba'a (el cubo en forma de palacio del Rey Abdul Aziz ibn Saud, construido en 1936) y el Qasr Al Hamra. El distrito diplomático, con modernos edificios construidos en el viejo estilo árabe, también merecen una visita.
Justo al oeste de Riad se encuentra Dir'iyah, ciudad amurallada que fue la capital del primer Imperio Saudita, el precursor de la moderna Arabia Saudita. Las ruinas incluyen el Palacio de Salwa, el Palacio de Fahd y la restaurada Mezquita de Muhammad bin Abdul Wahhab.
Llegar a Dir'iyah no es fácil, por lo que es recomendable que si vas en taxi le pidas al conductor que te espere. Los taxis no se consiguen fácilmente allí para el viaje de regreso.
Salir a cenar es uno de los pasatiempos favoritos en Riad. La dieta típica de Arabia Saudita consiste en un conjunto de alimentos como el arroz, el trigo burgol, lentejas o garbanzos (humus), servido pollo o cordero asado o a la parrilla, y el infaltable pan de pita.
Asegúrate de probar el plato más famoso de Arabia, el Al-Kabsa, preparado con arroz, carne cocida y una gran variedad de especias. Ten en cuenta que los restaurantes están separados por sexo; sin embargo, existen instalaciones en que hombres y mujeres casados pueden cenar juntos.
A la noche, el ambiente cultural es muy conservador, y el país se adhiere a una interpretación estricta de la ley religiosa islámica que prohíbe la venta o el consumo de alcohol en toda Arabia Saudita, por lo que no hay bares o clubes nocturnos. En su lugar, las actividades sociales se centran en ir de compras o salir a cenar a uno de los muchos cafés o restaurantes.
|